Buscar

      Talento en 15 segundos (para boomers)

      Confieso que me siento boomer. Confieso que yo también me he reído de los bailecitos del TikTok, de los que cuentan su vida golpeando los puños en Instagram y de los que hacen fotos de magdalenas, las soplan con Colacao y las llaman ‘muffins de autor’.

      Pero también confieso que soy un enfermo de la antropología digital, documentalista de los fenómenos de masas. Si en su día me dejó boquiabierto el carrousel de Tinder alimentado a golpe de dedo, hoy reconozco que es una fórmula para ligar muy aséptica y civilizada comparada a lo que se hacía en los garitos de Malasaña de los 80.

      Como buen boomer soy perfecto para hacer apología de mi generación, y eso incluye reconocer territorios con un potencial adictivo enfermizo. Si hace 30 años podía pasar la tarde con 20 duros en los billares (eso le contaba a mi madre), hoy no me escondo para perder el tiempo con los reels de Instagram, Youtube o TikTok.

      Y de eso va esto hoy.

      El mundo sigue siendo apasionante, las redes inquietantes y yo una rata de biblioteca que sigo emocionándome al encontrar una buena historia en la red o como un desconocido, al otro lado del mundo, es capaz de regalarnos maravillas como esta:

      @zachking Anybody else have this little problem? #weird #magic ♬ original sound – Zach King

      El primer amor (corazón) lo cambia todo

      Desconfía de aquel que abandera y una y otra vez la misma cantinela hater: ‘¡Odio los bailecitos de TikTok!’. Le gustan. Los ve por las noches hasta que se le caen los párpados. No es una intuición, es una certeza. El algoritmo no falla, cuando no deslizas el dedo antes de que acaben el recomendador digital aprende y deduce que te mola ver la carne vibrar hasta el final. Tras ese anzuelo te pondrá otro, y después otro… y no dejarás de ver mallas hasta que te llamen tus hijos hambrientos para que les prepares la cena. Es el mismo reclamo que utilizaban las televisiones de los 80 para poseerte los sábados-noche: El Ballet de Aplauso: “Hijo, si te comes la ‘carne’, luego te ponemos la película”.

      Pero la cosa cambia cuando interactúas y demuestras que no eres un vegetal digital hijo del patriarcado. Mi vida de boomer cascarrabias cambió cuando se cruzó por mi Instagram alguna story de la Barber en la prehistoria de esa red social, o sea hace solo 5 años.

      @celestebarber Him- how many dance moves do you know? Me- All of them. #celestebarber #foryou #foryoupage #fy ♬ original sound – Celeste Barber

      ¿Pero qué es esta maravilla?, ¿Cómo se va a casa de esta mujer a darle un abrazo? Hasta para eso hay solución que todo el mundo descubre tarde. Desliza tu dedo, pulsa el corazón y verás cómo tu vida (digital) va a cambiar para siempre.

      Bienvenido al poder del algoritmo.

      Celeste Barber es una actriz y escritora australiana que parodia los cuerpos normativos y los bailecitos que te aparecen como reclamo cuando te bautizas en estas redes de microcontenido. Precisamente el algoritmo te empieza a meter sus reels porque contienen trozos de estos mini documentales de la fauna vip que tanto odias, pero que no puedes dejar de mirar. Al final aparece ella para darte un baño de realidad, que es siempre muchísimo más divertido que el postureo artificial, válgame la redundancia.

      Y así fue como por un hechizo de Disney, la Barber ahora está en mi vida a todas horas. Y me la ha mejorado. La veo más que a mis vecinos (y mira que lo agradezco) y me ha traído una cascada de cuentas asociadas que van mucho más con mi falso rollo gafapasta. El algoritmo me da las gracias y yo se las devuelvo con un bailecito.

      Ahora sí soy como ellos.

      Usa tu dedo y acepta el Challenger

      El día que das el primer ‘like’ despiertas a un monstruo, en algún lugar de Silicon Valley o Singapur, que empieza a construir un relato único, solo para ti, diseñado para tus hobbies, tus fobias y, sobre todo, tus filias (y la publicidad, claro) ¿No es para sentirte importante? Si quieres conocer cómo es de verdad una persona no le hagas un test de la Superpop o del Cosmopolitan (para los millennials), pídele el móvil y navega por sus reels de Instagram, Youtube o Tik Tok.

      Tras la Barber el algoritmo inmaduro te suele traer a otro prodigio del costumbrismo digital. El senegalés Khaby Lame y sus virales reacciones a vídeos absurdamente complicados se ha hecho famoso explotando un tic que parece no tener final. Como el 22 del dúo Sacapuntas. Nada nuevo. Le conocéis seguro:

      @khaby.lame Yes literary Genius my friend 🤲🏿🤦🏿‍♂️ #learnfromkhaby #learnwithtiktok @tiktok ♬ suono originale – Khabane lame

      …pero ahí se abre la puerta a los infiernos de lo gracioso-irrelevante. Si das like, entras y estás condenado para siempre. Un lugar para detener el mundo que te deja los ojos secos y el diafragma con agujetas, aquello que ya no sentíamos desde el primer parto de Martes y 13.

      Confieso que me he dejado series sin ver y documentales sin dormir por quemarme las pestañas con los doblajes de Korah o Isaac Corrales, (talentos patrios), el rostro impávido e inquietante de Carmen Romero o las clases de Geografía e Historia para ignorantes de Charlyokei. Me hacen sentir mejor y hay libros o películas que no me provocan ese torrente de endorfinas. ¡Por fin una droga para compartir entre boomers y millennials!

      @charlyokeiANTES DE CRISTO 😂♬ sonido original – Charlyy

      Tras Khaby & cía, y algún que otro like a artistas alternativos, el sistema empezó a escarbar en un universo paralelo de talento que, sin dejar de ser viral, empezaba a ser diferente a lo que había oído en la charla de padres calvos a la puerta del colegio. Jóvenes creadores que comparten habilidades asombrosas a mil años luz de mi sofá. El niño empezaba a crecer, a definirse, a ser único.

      @franticframes Animation took 50+ hours, anyone wanna count the clock see how many you can see 🕰 #stopmotion #behindthescenes #claymation #demonslayer #vfx ♬ Hayloft II – Mother Mother

       

      Pero el gran cambio llega cuando el bicho se hace adolescente y empieza a improvisar. Como ese camarero que ve que te gustan las gambas y te recomienda los caracoles con guindilla que le sobran, a ver qué tal. La mitad de las veces se equivoca, pero cuando acierta vuelves a trasnochar. ¿Pero qué maravilla es esta?

      @makeupmetamorphos so proud of this one😫 @britneyspears #foryou #thisishowitsdone #fyp #foryoupage #britneyspears #shopdrop #eyeliner101 ♬ Oops!…I Did It Again – Britney Spears

       

      De alguna manera mi subconsciente y deformación profesional también va domando al monstruo con likes que me acercan personajes con alma social. Como por ejemplo Glen Cooney, un influencer británico con síndrome de Tourette, una patología que normalmente provoca tics incontrolados y la incapacidad de mantener la compostura y reacciones sin ningún filtro, que se ha abierto un Tiktok para visibilizar su enfermedad. Es imposible saber cómo siguen vivos él y su mujer. Imprescindible.

      @this.tourettes.guy #repost #fyp #foryou #tourettesawareness #foryoupage #adhd #tourettes #trending ♬ original sound – Thistourettesguy

      Porque más allá de las coreografías de verbena y de los retos ridículos, las redes de microcontenido pueden ser herramientas sociales de talento lúdico. Lo que empieza como un pasatiempo puede acabar como un proyecto sociológico de impacto. Dan Salinger empezó a compartir vídeos de su padre con demencia y hoy sirve de ejemplo a otras familias que atraviesan esta situación. O como Gonzalo Perales, un joven diseñador que se cruzó con Manuel mientras este dormía en la calle y utilizó sus redes para encontrarle trabajo. Así nació Un Mismo Equipo, un perfil viral que pone en el mercado laboral a personas sin hogar utilizando el poder de Instagram.

      Y si nos dejamos llevar por las aficiones, el algoritmo es como aquel portero del Pachá que te guiñaba el ojo por el Privata, pero que al final te calaba por los calcetines: no le puedes engañar. Me encanta la arquitectura y con apenas unos likes, el monstruo de TikTok te acaba entregando maravillas tan sencillas como la de Robota Nalgota, una cuenta crítica que traduce y descubre para todos los públicos las cosas que no ves cuando paseas por tu ciudad. La cosa es que si tienes otras pasiones como la trastienda del cine, o más raras, como hacer grafitis en el metaverso… siempre encontrarás a algún loco en este hiperespacio digital que te cocinará a la manera que tú quieres:

      @cocinaconchia BOCADILLO RÁPIDO! 🥖 #Bocadillo #Queso #Butifarra #RecetaFacil ♬ sonido original – Alex Chia

      El humor que te da la vida y te quita el sueño

      Y llegó la pandemia: Boomers, millennials, abuelos, vips, haters, gatos y funcionarios; todos acabamos escondidos tras las sábanas, con el móvil en la cara buscando buena mandanga para cancelar la vida… y lo único que quieres entonces es reír.

      En ese contexto se cruzó por mi timeline ‘el vídeo’ de Jorge Amor, la certificación del talento amateur, un nativo digital de Vine, fuera de los círculos clásicos de cómicos profesionales, que nos dio la vida cuando más se nos escapaba:

      @jorgeamor Resumen de la pandemia en 26 segundos. #Humor #Viral ♬ sonido original – Jorge Amor

      Porque no es lo mismo cruzarte con uno de los infinitos hijos del Paramount Comedy fabricando chistes guionizados, que empatizar con un desconocido que te recuerda a tu colega contando anécdotas en un banco del Parque Calero.

       

      @danielfez No tires la toalla. #parati #humor #tiktokyyo ♬ sonido original – Dnez

      Como Jorge, el gran Daniel Fez ha seguido su estela amateur de echar azúcar a lo más agrio de la pandemia. Un asturiano que se ríe de sí mismo mientras critica el postureo de la generación Z, que al final es el de todos.

      La deepweb de tiktok

      Mi algoritmo es hoy un hombre maduro, con sombrero, bermudas y látigo que pasea por El Retiro espantando las palomas mientras canta el Nessun dorma y echa monedas a los artistas callejeros. Es lo que tiene mezclar mañanas de resaca repartiendo likes al talento más creepy o dejándome llevar por el boomer más clásico que llevo dentro.

      Y estoy orgulloso de ello. Lejos queda el supermercado de carne trémula que solo sirve para alimentar el efecto llamada. Ahora la sensación es de haber construido un relato divertido e imprevisible que no deja de sorprenderme con contenido tan diverso como inverosímil, un abanico que se abre hoy desde la cuenta deepfake de Tom Cruise…

      @deeptomcruiseI’m taking lessons.♬ original sound – Tom

      …hasta la maravillosa artista española que pinta billetes y paga con ellos en los comercios..

      @soymariroldan Dónde os gustaría que usase otro billete? 🌻 ig: MariRoldan_ #art #artist #artistsoftiktok #painting #fyp #parati ♬ sonido original – Mari Roldán

      Es mi algoritmo, es mi tesoro.

      Pepo Jiménez

      Pepo Jiménez

      Comparte este descubrimiento